Mundo

TEDH: Quemar fotos del Rey es libertad de expresión

TEDH: Quemar fotos del Rey es libertad de expresión”

Mientras el rey Felipe VI se encontraba de visita oficial en la ciudad catalana de Girona, los dos jóvenes catalanes, que participaban de una manifestación, prendieron fuego una gran fotografía de la pareja real que habían puesto boca abajo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció que quemar fotos de los Reyes de España es considerado como libertad de expresión, y consideran que el castigo penal impuesto en el 2007 por la justicia española contra dos jóvenes por incendiar una foto de los reyes, "constituye una interferencia con la libertad de expresión".

Un año más tarde, la Audiencia Nacional los condenó a una multa de 2.700 euros para eludir la prisión por un delito de injurias a la Corona, con la advertencia de que si no la abonaban se ejecutaría la condena a 15 meses de prisión que había solicitado la fiscalía. - Quemar una foto de los reyes de España es libertad de expresión. Ante el fallo ambos terminaron abonando los recaudos para presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, pero nuevamente los jueces rechazaron el recurso. Los jóvenes recurrieron finalmente ante Europa la "injerencia injustificada" que, a su juicio, supuso la condena en su derecho a la libertad de expresión, protegida por el artículo 10 de la Convención Europea de Derechos Humanos (CEDH).

Más de diez años después de los hechos, el TEDH da la razón, por unanimidad, a los dos jóvenes y concluye que la quema de la foto de Juan Carlos I y Sofía por la que fueron condenados Enric Stern y Jaume Roura "no fue un ataque personal contra el rey de España destinado a despreciar y vilipendiar" a la institución, sino "la expresión simbólica del rechazo y crítica política" a la monarquía, según recoge la sentencia publicada este martes.

Los jueces del tribunal europeo consideraron que los actos cometidos por los condenados habían sido parte de "una crítica política, más que personal, de la institución de la monarquía en general, y en particular del Reino de España como nación".

Se trata, señala la sentencia, de "una puesta en escena provocadora de las que se emplean cada vez más para llamar la atención de los medios de comunicación y que no van más allá de un recurso a una cierta dosis de provocación permitida para transmitir un mensaje crítico desde el ángulo de la libertad de expresión".

Recordó que la acción "no provocó un comportamiento violento o desórdenes".

"Incluso aunque el 'acto escenificado' incluyera la quema de una imagen, era una manera de expresar una opinión en un debate sobre una cuestión de interés público, la institución monárquica", concluye Estrasburgo.

Por último, sostuvo que la condena a prisión impuesta a los demandantes no había sido proporcionada al objetivo legítimo perseguido -la protección de la reputación o los derechos de los demás- ni necesaria en una sociedad democrática.



Сomo este

Más reciente




Recomendado