Medicina

Llegó el momento de morir para el científico centenario Goodall

Llegó el momento de morir para el científico centenario Goodall”

"Estoy feliz de tener la oportunidad de terminarla mañana", agregó. La práctica es ilegal en otras regiones del país.

"Las personas mayores deberían tener el derecho de decidir esto por sí mismas", declaró en la víspera de su planeado suicidio, para el que contará con la asistencia de personal de la organización Exit International. No es algo particularmente triste. Estaba totalmente prohibido en Australia hasta que el estado de Victoria legalizó el año pasado la muerte asistida. "Lo que es triste es que me lo impidan".

"Una muerte pacífica y con dignidad es un derecho para quien así lo deseé".

Al contrario que Exit, la mayor asociación de ayuda al suicidio de Suiza que sólo atiende a los residentes helvéticos, el 75% de los pacientes de Eternal Spirit son extranjeros, que deben pagar los exámenes médicos y las tasas de admisión, caras en Suiza. Goodall nació en Londres en 1914 pero se mudó a Australia en 1948.

Investigador asociado honorífico de la Universidad Edith Cowan de Perth, Goodall publicó decenas de estudios a lo largo de su carrera y hasta muy recientemente seguía colaborando con varias revistas especializadas en ecología. En el 2016 llegó a los titulares cuando la universidad le pidió que abandonara su puesto por su propia salud. El centro dio marcha atrás a su decisión ante la indignación que provocó entre la comunidad internacional. Cuando se le preguntó si eligió alguna música para escuchar en sus últimos momentos, dijo que no había pensado en eso.

"Pero si debo escoger algo, pienso que podría ser el movimiento final de la Novena sinfonía de Beethoven".
El anciano dijo que desea que el interés que ha suscitado su caso lleve a Australia y a otros países a revisar sus legislaciones.

Luego, el australiano entonó un verso de la "Oda a la Alegría" en alemán, conmoviendo a toda la sala y recibiendo aplausos de los presentes. Activistas por el derecho a morir respaldan su decisión.

Las fundaciones suizas, la mayoría, piden al paciente que tome pentobarbital sódico, un potente sedante que en altas dosis detiene los latidos del corazón. Pero como la sustancia es alcalina y arde cuando se ingiere, Eternal Spirit optó por la vía intravenosa.

Un profesional le instala la aguja para la inyección, pero es el paciente quien debe abrir la válvula para que el eficaz barbitúrico se mezcle con la solución salina y empiece a fluir por sus venas.

Goodall dijo este miércoles en una conferencia de prensa que espera morir acompañado por algunos familiares.



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