Mundo

En medio de paro nacional, Ortega celebra aniversario sandinista

En medio de paro nacional, Ortega celebra aniversario sandinista”

Algunos reconocieron su temor de marchar debido a las 351 personas que han muerto, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), en la represión contra las manifestaciones que comenzaron el pasado 18 de abril.

Más de 300 personas han muerto en los tres meses de manifestaciones, más de mil 500 han resultado heridas y cientos han sido detenidos de manera arbitraria por participar en las protestas contra el gobierno.

"Estoy trabajando por necesidad".

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU consideró hoy que la polarización en Nicaragua ha llegado a tal extremo que las represalias contra los opositores y críticos del Gobierno se están intensificando y pidió a las autoridades que no lo toleren.

La celebración de la fiesta sandinista, que incluye un recorrido desde Managua hasta la ciudad de Masaya, declarada "territorio libre del dictador" por sus habitantes, coincidirá con el paro nacional de 24 horas convocado por la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia como una forma de presión para exigir al presidente Ortega una "respuesta sobre el adelanto de elecciones". Los bancos, colegios privados y centros comerciales cesaron actividades en varias ciudades, como León y Granada.

Según seguidores de la oposición, el paro se cumple en 90%, aunque medios oficialistas reportan normalidad en algunas zonas de comercio.

La Policía responsabilizó de las muertes a "grupos terroristas" que mantienen bloqueos en las carreteras y que simularon realizar una "marcha pacífica" para "atacar con armas de fuego" la delegación policial de Morrito, municipio del departamento de Río San Juan (sureste), según un comunicado.

El sábado, los opositores realizaron una caravana de vehículos por los barrios orientales de la capital, donde se han registrado fuertes incursiones de la policía y grupos paramilitares para retirar barricadas de los manifestantes.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, iniciaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

En medio del paro, Ortega tiene previsto encabezar la tarde de este viernes el histórico "repliegue", que conmemora cada año una gesta guerrillera previa al triunfo de la revolución sandinista de 1979, que derrocó al dictador Anastasio Somoza. Pero ante la tensión, el festejo se postergó y será una caravana hacia el norte de Masaya, pues en el sur está el combativo barrio indígena Monimbó, atrincherado en resistencia contra Ortega.

"Vamos ganando la seguridad, la paz y asegurando la vida en nuestra Nicaragua bendita", indicó.

Durante la marcha del jueves, denominada Juntos somos un volcán, convocada por la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, los nicaragüenses demandaron la dimisión de Ortega.

El analista Oscar René Vargas cree que la oposición corre el riesgo de desgastarse, mientras que para el gobierno su talón de Aquiles es la economía. "No al repliegue", "jamás nos rendiremos", "Monimbó resiste hoy, mañana y siempre", se lee en paredes y barricadas que reforzaron sus pobladores.



Сomo este

Más reciente




Recomendado