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Papel de víctima agrada a Pumas para enfrentar al América

Papel de víctima agrada a Pumas para enfrentar al América”

Murtaza, sus padres y sus cuatro hermanos viven en una modesta habitación en un edificio compartido con un vecino en una de las montañas en el oeste de la capital, tras haber recalado por un tiempo en la provincia vecina de Bamyan.

Hace más de dos años el mundo del fútbol conoció la triste historia del pequeño niño afgano Murtaza, fanático de Lionel Messi. Murtaza, un niño afgano, lucía una camiseta de Messi fabricada con una bolsa de basura.

"Echo de menos nuestra casa en Jaghori, aquí no tengo balón y no puedo jugar al fútbol o salir a la calle", ha confesado a EFE el niño de siete años, lamentando entre lágrimas que sus dos camisetas firmadas por Messi y el balón que le regaló el futbolista se quedaron en Jaghori, ya que tuvieron que abandonar su hogar de noche sin poder llevarse ninguna pertenencia.

Si bien las fuerzas afganas han expulsado a los talibanes de la región, su familia no quiere regresar a su antiguo hogar.

Por otra parte, el hermano mayor del pequeño, Humayoon Ahmadi de 17 años, reveló qué pasó luego de la fama que tomó Murtaza tras el encuentro con Lionel Messi.

"Después de que Murtaza conoció a Messi en Catar, la situación se volvió complicada y vivíamos con miedo, porque la gente de nuestro entorno pensaba que Messi nos había dado un montón de dinero", lamentó Ahmadi.

El joven relató cómo en ocasiones desconocidos merodeaban la casa al anochecer y los familiares recibían amenazas. El jugador argentino lo conoció y le regaló dos camisetas.

Tras su regreso al pequeño pueblo de Jaghori, en la provincia sureña de Ghazni, despertó la envidia de los habitantes y los padres aseguraron que muchos creyeron que Messi les había entregado dinero, por lo que intentaron robarles o secuestrar al niño, por lo que decidieron no enviarlo al colegio en dos años.

El drama del

Sin embargo, el pedido de asilo fue rechazado tras unos pocos meses y Murtaza, sus papás y sus hermanos se vieron obligados a volver a su pueblo, de donde fueron desplazados ahora a causa del conflicto. El pequeño escribió en la espalda el nombre y el '10' de Messi, siendo el argentino su máximo ídolo.

Solo este año algo más de 300.000 personas se han desplazado en el país y viven en condiciones difíciles, apoyándose sobre todo en la ayuda del Gobierno y de organizaciones no gubernamentales.

Murtaza Ahmadi en su nueva casa, ya sin su camiseta de la Selección argentina.

La familia Ahmadi vivía de la cosecha de productos agrícolas en su ciudad de residencia y que ahora en Kabul sale adelante con la ayuda de familiares y de las ONG.

La imagen se hizo viral hace dos años. "Messi me dijo 'cuando seas un poco mayor, arreglaré las cosas para ti'", confesó.

"Llévame contigo, aquí no puedo jugar al fútbol, aquí solo hay 'daz-dooz", pidió, imitando el sonido de las explosiones y disparos.

"Cada vez que escucha una bomba o el sonido de un disparo, corre a esconderse bajo mi chador", replicó su madre, Shafiqa, de 38 años.



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